jueves, 9 de agosto de 2007

Caminando otra vez.

Cuatro horas de trabajo el primer día. Fue más ver quién estaba ahí que hacer algo.
Yo que sé, parecen piolas, muy amables. Todos se saludan con un beso al llegar y al irse. Somos en total 9 personas, seis mujeres y tres varones incluyendo al dueño. Todos entre 20 y 45 años.
Me pusieron a despegar unos cartones para hacer cajas para pizza. En el tiempo que estuve haciendo eso charlé algo con nuna flaca de 20 años que me explicó cómo hacer. El resto estuvieron cada uno en lo suyo. Parece mentira que de afuera parece un galpón y adentro es un movimiento constante con cada uno metido en su trabajo, nada más algún comentario a la pasada. Lo copado fue que en determinado momento mi compañera, Laura, me dice - ¡Dios! media hora más y nos vamos... ya por hoy basta de cartón.-
Con la cabeza puesta en esa pavadita de separar cartón se me pasó la tarde sin darme cuenta.
Mi patrón me habló una sola vez, cuando nos íbamos, para decirme que me trajera una ropa "más de batalla" y que venga "informal". Ahí me apiolé de que las chicas vienen vestidas así no más y sin pintar... y yo vine ¡de tacos y pollera! y también pintada, no como para salir, pero si onda primera cita.
Le dije que creí que como soy diseñadora iba a trabajar en una pc, y me dijo que hasta ver mis habilidades iba a rotar para trabajar donde le hiciera falta.
Lo que destaca de mi patrón es la parquedad y la total carencia de modales, no es que sea un desubicado, pero no te sonríe ni suaviza su forma para nada. En fin, ya veremos que onda.

A las 9 de la noche estaba en lo de Lucas, que vive a dos cuadras de la imprenta. Charlé un rato con mis futuros suegros y con mis futuros cuñados, me embolé porque allá el noticiero es ley y nadie habla mucho, excepto mi cuñada que está en plena rebeldía.
Para cuando llegó Lucas de trabajar ya estaba lista para irme. Al final me quedé otro rato hablando de cosas insustanciales y de mi primer día de trabajo. Entre toda la movida me olvidé de mandarle un mensaje a mi vieja, o sea que cuando llegué tenía una cara de ano impresionante. A veces creo que me sigue viendo de 17 años. Le hablé de boludeces un rato hasta que empezó a aflojar y de una le dije que me perdone por haberme colgado con el mensaje. Obviamente, me vino con que ella se preocupa y que día a día ve tantas cosas que pasan y demás. En fin, quedamos madre e hija de nuevo.
El resto de la casa estaba ausente, cada uno en su vida.
Cené, me di una ducha y me fui a acostar. Ni me di cuenta de lo cansada que estaba pero me dormí al toque. Debe haber sido el estar toda la tarde parada y caminar las 22 cuadras que separan mi casa del trabajo.
Hoy mientras me cepillaba los dientes estaba pensando que es el segundo día de blog (tampoco lo voy a actualizar todos los días) y el segundo día de trabajo (ahí supongo que tendré que ser más constante). El segundo día de levantarme con un propósito fijo desde hace mucho mucho tiempo, más o menos desde la época de la facu.
Tal vez era la mañana, que pintaba linda a pesar del frío, o tal vez el haber dormido espectacularmente bien, sin pesadillas y sin despertarme a la noche. Lo cierto es que tuve la sensación de que estaba caminando otra vez después de
haber pasado mucho tiempo acostada.

5 comentarios:

andy dijo...

Hola!Te estuve leyendo,relacionarte con otra gente aunque sea x este medio, por lo menos te va a hacer pensar en algo mas que el hoy,no decaigas!

Anónimo dijo...

Hola!!! Vos sos la Yanina que firmó en mi blog?? Muchas gracias por participar! Yo también voy a empezar a hacerlo en el tuyo.
Muy bueno lo que dijiste en el blog de Manuel.
Saludos!!!
Lucía

Anónimo dijo...

Yo tampoco soy de producirme mucho, un poco de base y rubor y ya está. Cuando salgo a bailar sí. Pero no soy muy amante del maquillaje, me gusta el look "natural".
Buen finde!!!!

Anónimo dijo...

Que es de tu vida Yani??? el otro dia vi que pasaste por el blog... un beso

tan versátil como acústica dijo...

Los pensamientos qeu uno tiene cuando se lava los dientes no deben descartarse. Importante que los citara.