viernes, 12 de octubre de 2007

Va queriendo.

Las cosas parecen ir enderezándose.

A mamá la habilitaron para retirar fondos de la cuenta de papi en el banco.

Papá se dedicó siempre, con mayor o menor suerte, a vender autos. De eso vivimos desde que yo recuerdo. En su momento tuvo un local en lo que ahora es el quincho de casa. Vale aclarar que mi casa es al revés, el quincho está adelante y la casa al fondo. Como a mis viejos les gustaba “la paz de la mitad de la manzana” construyeron en el fondo de un terreno de 60 metros, dejando un patio gigante adelante. Tiempo después levantaron el local de papá en el frente. Después del “Plan Primavera”, en la época de Alfonsín, papá vio que no daba para tener un local al público y transformó el local en quincho.

De ahí en más siguió vendiendo en forma independiente ya que tenía montón de conocidos que lo llamaban a cualquier hora para hacer alguna operación.

Paradójicamente en casa no hay auto. Cuando papá cumplió 60 vendió el auto que teníamos y anunció que no iba a manejar más porque estaba muy grande para eso y no quería mandarse ninguna macana. Manejaba desde los 15, nunca había chocado y no quería romper el record.

En fin, volviendo a lo que iba… después de pagar deudas, gastos de sepelio, préstamos y demás, mucho dinero no quedó.

Mamá dijo que vamos a tratar de no tocarlo por cualquier eventualidad. Mi vieja es de pensar en que te podés enfermar o accidentar en cualquier momento. Encima en casa de obra social ni hablar. No sé si el ser madre te hace precavida, pesimista o realista.

Otra cosa que mejora es que Mariana consiguió trabajo. No es EL TRABAJO así con mayúsculas, pero es preferible antes que verla en la desesperación en que estaba.

Mi hermana somatiza con el apetito. Este último tiempo ni comía, estaba hecha un palito. Encima las dos mayores somos esqueléticas… pareciera que mis viejos le encontraron la vuelta a ponerles lolas y cola a las hijas con Nadia y Vicky, porque lo que es con nosotras parece que escaseaban los atributos.

El hecho es que ahora está en un gimnasio toda la mañana y eso le permite aportar algo a la casa. A pesar de que nadie le dijo nunca nada eso era una espina que tenía clavada. Espero que ahora se calme un poco. Creo que en este momento ninguna pensamos en ahorrar. Sólo queremos enderezar la economía familiar y darle paz a mami que volvió a dar clases de punto y a tejer para afuera. Hacía bocha de tiempo que no hacía eso, pero la necesidad tiene cara de hereje.

¿Y yo? Sigo en el limbo tratando de decidir qué voy a hacer con mi vida laboral. Tengo un mes, bueno en realidad veinte días, para contestarle a mi patrón y tengo hasta el Martes que viene para responder en el Municipio. Es medio asqueante que te pasen a planta permanente en la “temporada alta” electoral y que haya gente que estuvo años esperando mientras trabajaba con contratos basura . Peeeero… es lo que hay y estoy en la disyuntiva. En casa la intención de voto viene 3 a 2. Mariana, Nadia y Vicky dicen “estatal” y Mamá y Martín “imprenta”. Mamá porque dice que mi patrón es un tipo de ley y Martín porque dice que prefiere irse a vivir con los monjes trapenses antes que ser un “municipal”. Yo digo que la plata que pagan es mas o menos la misma, pero no quiero ir a laburar ni a un lugar donde esté con el esmirriado culo en las manos porque cierran en cualquier momento (de todos modos no parece ser el caso) ni a un lugar donde tenga que estar cuidando que nadie me serruche el piso o me apuñale por la espalda.

Por lo pronto vivo el día a día sin mucho sobresalto y con algunas alegrías como estas. Tal vez sean pequeñas, pero me muestran que aunque todo parezca nublado igual siempre se ven algunos rayos de sol.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Dudas, dudas, dudas...

  • Extracto de una conversación entre mi patrón y una de las chicas
- Che, yo tendría que ganar más...
- ¿Si?
- Y... si. Yo estoy más capacitada que el resto, hice profesorado de música, soy maestra jardinera.
- Imaginate que un neurocirujano estudie bocha de años pero en el fondo se sienta incapaz. O que sea un inepto para lo suyo y deambule buscando trabajo hasta que en una carnicería lo tomen de ayudante porque sabe usar el cuchillo sin cortarse, ¿Si?
- Si, pero ¿Qué tiene que ver?
- Pará, pará... ¿Qué diría el dueño de la carnicería si cada vez que desposta una res le quiere cobrar como una cirugía de cerebro?
- Y... no sé... que está chapita.
- Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
- No entiendo.
- Si sos tan capaz, ¿qué hacés acá soportándome y en este trabajo?
- Es que a mi me gusta estar acá, pero quiero más plata.
- ¡Ja! A mi me pasa.
- De verdad, necesito más dinero. ¡Si no me voy!
- Marcia... El mundo que está detrás de esa puerta es tuyo. Como estuvo abierta para que entres está abierta para que te vayas. Cualquier cosa avisame, pero si te vas a quedar andá a hacer algo más productivo que romperme las bolas.

  • Extracto de conversación entre Lucas y yo.
- Lucaaas, cobréee. (se lee medio nabo, pero es cantadito...)
- ¡No digas! ¿Cuánto?
- 1100.-
- ¡Pota, qué garcha!
(A veces me dan ganas de sacudirlo un poco para que despierte a algunas cosas, como que sin esto en mi casa estábamos sacando fiados los fideos en el almacén de la otra cuadra)
- Y bueno, algo es algo...
- ¿Es un consuelo?
- No, una realidad. Antes estaba peor.
- Si te vas a consolar con eso...
- ¿Y con qué querés que me consuele? Esto (ya medio exaltadita) es lo único que tengo y por suerte que lo tengo.
- Al final no sé para qué uno se rompe el lomo estudiando, (esto ya lo he oído muchas veces) si te van a pagar como a un empleado de comercio.

  • Extracto de conversación entre la diseñadora de la imprenta y yo
- ¿Pato, hace mucho que estás acá?
- Y... seis años.
- ¡Chau! ¿Pero que edad tenés?
- 25, pero entré mientras estaba estudiando.
- ¿Y nunca intentaste armar un estudio o encarar algo por la tuya?
-Mirá, yo escuché de gente que empieza algo así y le va bien, pero la mayoría terminan haciendo cualquiera. Tengo un par de amigas que trabajan free lance, es más mi esposo también es diseñador free lance y no es por nada, pero en casa la plata la llevo yo. Es decir él un mes agarra un trabajo de $ 3.000, le lleva tres meses hacerlo y no vuelve a encontrar otro laburo así en 5 o 6 meses más. En conclusión, se amarga y camina todo el año por $ 6.000 al año, cuando los hace. En cambio yo acá vengo, tengo una PC bien armada para trabajar tranquila. Claudio es un tipazo que no me jode para nada y me siento cómoda con el resto de la gente, encima gano unas veinte lucas al año entre sueldo, aguinaldo y demás. Yo que sé, prefiero esta tranquilidad. Tal vez el día que quiera chicos prefiera trabajar en casa, no sé... ya veremos, por ahora tenemos que comprar la casa primero.
Mis amigas tienen un estudio armado y están sobreviviendo diseñando tarjetas y stickers a $ 10 el diseño. Y no pueden subirlo porque hay quienes lo hacen por menos plata, ¿Entendés? Creo que hoy por hoy el tema es conseguir un buen trabajo o uno donde ganes algo razonable y dejar de soñar porque con la cantidad de gente que está sin trabajo tampoco está para ponerse exigente. Tuve una profe en la facultad que nos decía que los diseñadores mediocres terminan trabajando en los centros de copiado o en las imprentas. El otro día la crucé y me contó que perdió la cátedra y anda buscando trabajo en lo que sea. Charlamos un rato y le conté lo que estoy haciendo y lo que gano. La muy perra me dijo que era una barbaridad, con semejante estudio y trabajar para una imprenta por ese dinero y bla, bla, bla. ¿Podés creer que sabiendo que yo estaba acá vino y le ofreció a Claudio de trabajar por menos dinero que lo que yo cobro? ¡Qué pedazo de turra!
- ¿Y Claudio qué dijo?
- Que por ahora ya tenía el puesto cubierto. Menos mal, porque yo con mi trabajo más que contenta estoy feliz.

¿Quién tiene la verdad con el tema dinero? Por ahora este dinero me viene muy pero muy bien, pero si quiero irme a vivir con Lucas (por ahora no creo porque estamos en un "impasse") vamos a estar alquilando eternamente porque entre los dos no juntamos como para pagar alquiler, vivir y encima ahorrar. ¿Será que en este país tenés que tener dos trabajos y no disfrutar la vida? ¿Habrá que disfrutar de la niñez y la adolescencia porque una vez que comenzás a trabajar se acaba el tiempo de disfrutar? Entonces, ¿no hay que pensar en tener hijos ya que no vas a a tener tiempo de disfrutarlos? ¿El sistema está tan podrido? ¿Hay que conformarse con lo que hay e intentar ser feliz con eso? ¿El aprender a conformarse es un vicio o una virtud? ¿Hay gente que realmente es feliz haciendo lo que hace? ¿Se puede renunciar a "ir por más" y ser feliz? ¿Seré yo la enrollada?
Para más dudas una amiga de mi vieja me dijo que si quiero me hace entrar en el municipio. Pero... siempre el pero, me aclaró que el ambiente es de mierda y que viven sacándose los ojos unos a otros.
Por otro lado mi comunicativo patrón, al pagarme el sueldo de este mes, me dijo algo así como "Andá pensando qué querés hacer de tu vida para el mes que viene. Si querés quedarte hay un lugar, si no buscate otra cosa porque se terminan los tres meses de prueba".
Ante semejante despliegue de locuacidad no se me ocurrió preguntarle si estaba conforme conmigo, pero asumo que así es.
Ahora estoy en la disyuntiva "iniciativa privada" (inseguridad con respecto al futuro pero comodidad en el trabajo) vs. "empleo estatal" (seguro que nadie te echa pero laburar en un ambiente jodido).
To be or no to be?